Superalimentos: ¿es verdad tanta belleza?

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La oxidación en el cuerpo es fundamental para la vida, es la “chispa” que genera la obtención de la energía con la que funcionan las células. Es un proceso combinado de pérdida (oxidación) y captación (reducción) de electrones que transforma el oxígeno respirado y los nutrientes ingeridos en la energía necesaria para el funcionamiento orgánico. Este proceso produce, además, una serie de moléculas incompletas: “muecas”, residuales, que se conocen como radicales libres que atacan a los vecinos, para robarles sus dientes y así propagan el daño cuando superan la capacidad antioxidante del organismo. Los alimentos antioxidantes ponen esos dientes faltantes en las moléculas para que dejen de atacar a sus vecinas y, por tanto, de regar el daño oxidativo causado.

En la historia de la humanidad puede que seamos la generación más sobrealimentada, pero al mismo tiempo la más desnutrida y con más enfermedades crónicas, 41 millones de muertos al año, por comer mal.

Cada vez más, la evidencia científica lleva a pensar en más que “harinas”, grasas o proteínas, al hablar de alimentación. Las moléculas bioactivas frenan el daño orgánico, lentifican los procesos de envejecimiento y ayudan a frenar la evolución de las enfermedades crónicas y la adquisición de moléculas bioactivas se logra con los llamados “Superalimentos”.

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No existe una definición académica de lo que es un superalimento, ya que en realidad es un término de marketing, pero podemos decir que los alimentos mencionados en esta categoría contienen mayores cantidades de nutrientes que otros alimentos comunes, incluyendo vitaminas, minerales, pero sobre todo, antioxidantes y fitonutrientes.

Los procesos de poner bonitos los alimentos, llevan a pérdidas de nutrientes fundamentales para obtener la función preventiva y curativa que pueden aportar estos superalimentos.

Los superalimentos son en su mayoría alimentos crudos que son más densos en nutrientes que los alimentos procesados y cocinados. Ricos en enzimas también están llenos de vitaminas, minerales, fitonutrientes y fitoquímicos, que ayudan a proteger contra las enfermedades. Llenos de antioxidantes tienen un amplio potencial terapéutico y propiedades anti-microbianas y anti-inflamatorias.

Los superalimentos son una tendencia que crece día a día, no sólo la evidencia científica sino que las personas descubren que se sienten mejor cuando añaden a su dieta semillas de chia, maca andina, espirulina y chlorella, y granos como la quinua o amaranto entre otros muchos son cada vez más populares y cada vez más fácil encontrarlos en tiendas y supermercados, tanto en forma nativa como en preparaciones.

La Clínica Mayo define los superalimentos como aquellos alimentos que cumplen al menos tres requisitos:

  • Son fuente excelente de fibra, vitaminas, minerales
  • Alto contenido de fitonutrientes y compuestos antioxidantes como las vitaminas A y E y el betacaroteno
  • Baja densidad calórica

Todos factores que hacen que los superalimentos puedan ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y otras afecciones y trastornos de salud.

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El estilo de vida actual, con su carga de estrés, exposición a tóxicos de todo tipo desde los ambientales a los alimentarios, hábitos destructivos como  poco descanso y sueño, desgastan y dificultan consumir los suficientes nutrientes necesarios para un rendimiento óptimo. Se ha dejado de lado el propósito de comer que es nutrir nuestros cuerpos y se privilegia llenarse, sin atender a su aporte de salud, eso lleva a alimentos refinados, procesados, fritos, dulces y grasos son las opciones más rápidas y fácilmente disponibles y cómodas de consumir, con el agravante que suelen ser las más baratas. Con comidas procesadas, se puede saciar el apetito sin conseguir los nutrientes, vitaminas y minerales necesarios para ser vitales.

Es todo un círculo vicioso pues, al no existir cultura de alimentación racional basada en necesidades, en los adultos, su descendencia tenderá a conservar las mismas costumbres e iniciarán de nuevo un ciclo de carencias y excesos que alimentarán las filas de Enfermedades Crónicas No Transmisibles con su carga sobre la salud y hasta los estados emocionales, cada vez con una mayor búsqueda de estimulantes y sabores fuertes, agradables pero vacíos y carentes de los nutrientes que puedan garantizar la salud y el bienestar, lo peor es que, como no es una respuesta inmediata y no hay dolor o mayores molestias en las etapas iniciales de una hipertensión arterial o una diabetes o una osteoporosis, por mencionar algunas, pues no aparenta haber relación entre esas preferencias alimentarias y las enfermedades que vendrán en el futuro.

La buena noticia es que, en alguna medida se puede revertir la situación con un cambio en la dieta.

Los superalimentos en su forma natural pueden dar al cuerpo la nutrición que se requiere para un funcionamiento óptimo y, en especial, para prevenir el desarrollo de muchas enfermedades y afecciones crónicas.

¿Habría alguien que se oponga a poder hacer un mercado de “anti-s”, aquellos alimentos que protegen de enfermedades?

He aquí una lista de los 7 días de la semana con su correspondiente aporte diario de superalimentos:

No hay posibilidad ninguna de lograr un verdadero cambio en sus hábitos si no adquiere unos hábitos nuevos, y el primero es disponer de lo que va a consumir en los próximos días, plan fácil para un fin de semana: comprar su quinua, amaranto, levadura nutricional, espirulina o clorella de la semana, hacer unos germinados, cortar y trocear unas hojas y otras hortalizas para congelarlas y tener jugos verdes en dos minutos, poner a fermentar un repollo, una kombucha, un masato, un kéfir y ¡listo! Tendrá una semana de verdadero cambio, sin mayor esfuerzo:

Lunes de germinados: Nada mejor que empezar la semana con unos buenos germinados, pueden ir en el jugo verde, en la ensalada, encima del arroz y hasta encima de la carne (para los carnívoros). ¿Qué se puede germinar? Casi todo:  fríjoles (de los pequeños mejor) como caraotas o cabecita negra o mungo, trébol rojo (formidable para los calores y cambios de humor en la menopausia/andropausia), lentejas, linaza (formidable, exquisita y llena de nutrientes y fibra), fenogreco, lentejas, mijo, por mencionar apenas unos. Siempre crudos, a lo sumo en wok como para calentarlos un poco.

Martes de hortalizas: Hortalizas de hojas verdes como la col rizada o kale es una de las mejores cosas que puede añadir al día para mejorar la salud, pueden ser en ensalada o, si no hay forma de comer durante el día porque no sabríamos cómo las manejaron, en un jugo verde.

Miércoles de levadura nutricional: la levadura nutricional, que no es levadura activa, puede complementar cualquiera de los que hemos mencionado pues se puede usar como “saborizante” por su delicioso sabor a queso parmesano, y es excelente fuente de vitaminas del complejo B y muchos minerales.

Jueves de crucíferas: coliflor, brócoli, repollo pertenecen a una gran familia llamada crucíferas, protegen contra el cáncer y otras enfermedades crónicas. Además, están repletas de antioxidantes, vitamina C y selenio. Este último, por si fuera poco, participa del buen funcionamiento del aparato reproductor masculino y femenino.

Viernes de fermentados: Los fermentados, aparte de ser altamente nutritivos, también promueven el crecimiento de bacterias intestinales amigas, que son tan importantes para la digestión. Pruebe vegetales fermentados como el chucrut, yogur de leches vegetales, kéfir, tempeh o miso y olvídese de diarreas o distensión abdominal, a lo cual suma que pueden ser excelentes reguladores de los estados de ánimo.

Sábado de algas: Para el propósito pueden ser tan beneficiosas las algas marinas (Nori, Golden, Wakame, Kelp y otras) y unas familiares cercanas parecidas pero distintas, Chlorella y espirulina, ricas en antioxidantes, aumentan la función inmune y pueden prevenir enfermedades. Suministran proteínas, hierro, magnesio, vitaminas B, betacaroteno y grasas omega-3. También son potentes desintoxicantes.

Domingo de bayas: Dale a tu dieta un impulso antioxidante con bayas açaí o maqui o goyi o camu camu. Estas súper bayas protegen a las células del estrés oxidativo y el envejecimiento prematuro. También pueden ir en el jugo verde o en las ensaladas.

Pero, atentos, muchos productos que dicen tener algún superalimento, tienen cantidades marginales, inútiles para los efectos que se buscan. Hay que ser crítico con los contenidos que se leen en internet.

No necesariamente hay que buscar productos exóticos importados, una simple mora de castilla o una uchuva, aportan compuestos protectores y están al alcance de la mano.

Dr. Giovanni Zapata Gutiérrez
Especialista Terapias Alternativas
Nutrición Terapéutica

¿Ya viste la Charla de Nutrapédica sobre SUPERALIMENTOS?


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