El reloj: Enemigo acérrimo del PESO

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En Colombia, seis de cada diez adultos, tienen algún problema con el peso. Sin tener en cuenta calorías o comidas, un factor importante en relación con el peso, es la velocidad al comer, eso dicen investigadores japoneses en un artículo publicado en una publicación del British Medical Journal open.

Estudiadas 59.717 personas, con diabetes tipo 2, ha revelado que comer más rápido aumenta probabilidades de pasarse de peso.

Estos expertos analizaron datos de revisiones periódicas por más de seis años, recolectaron datos de obesidad y circunferencia de cintura, hábitos alimentarios y del sueño, consumo de alcohol, medicamentos y tabaquismo. Los participantes estudiados fueron categorizados como comedores rápidos, normales o lentos, basado en información ofrecida por ellos mismos.

Se encontró que, en comparación con los comedores lentos, quienes comían a un ritmo normal tenían un 29% más de probabilidades de ser obesos, mientras que los comedores rápidos mostraron un 42% más de probabilidades.

También revisaron hábitos poscomida: irse a dormir dentro de las dos horas después de comer y “picar” después de ésta también incrementan la obesidad. El estudio, publicado en BMJ Open sugiere que una posible razón de tal asociación es que los comedores rápidos pueden seguir comiendo sin darse cuenta que ya comieron lo suficiente, mientras que quienes comen con lentitud tienen tiempo para comenzar a sentirse satisfechos y entonces parar.

“Los comedores rápidos pueden seguir comiendo sin darse cuenta que ya comieron lo suficiente, mientras que quienes comen con lentitud tienen tiempo para comenzar a sentirse satisfechos y entonces parar”

Entonces ¿Cómo debemos comer? 
  1. Comer despacio mejora la salud: muchas de las personas que son delgadas se demoran más en su comida.
  2. Comer despacio te ayuda a bajar de peso: así tendrá mayor posibilidad de darse cuenta que estás lleno, para no comer más.
  3. Comer despacio mejora la digestión: la digestión empieza en la boca, no en el estómago, hay que masticar mejor los alimentos y no dejar todo el trabajo al estómago.
  4. Comer despacio para disfrutar de los alimentos: comer muy rápido no permite disfrutar el sabor y esa es parte de la higiene de la alimentación.
  5. Comer despacio baja el estrés: puede ocasionar malestar digestivo que incomoda y altera la disposición para continuar con las tareas del día.

Hay que tomar el tiempo para comer lento y evitar el estrés. Apagar celular y olvidar los mensajes y el correo mientras almuerza sienta bases para disminuir la velocidad y con ello la ansiedad.

Dr. Giovanni Zapata Gutiérrez 
Especialista Terapias Alternativas 
Nutrición Terapéutica


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