La toxicidad que lleva a alterar el peso, no siempre entra por la boca y puede empezar aún en los bebés

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De acuerdo con la Unión Federal de Consumidores -UFC- de Francia, 185 productos cosméticos tanto corrientes como marcas de primera calidad, contienen sustancias que pueden generar “preocupación” por la salud de sus usuarios. Entre ellos, crema dental, desodorantes, cremas para la cara, para después del afeitado, cuidado del cabello, así como toallitas para bebés.

Hace un tiempo se viene hablando de una serie de sustancias que se absorben del ambiente o, como en el caso de los cosméticos y similares, a través de la piel, que actúan enérgicamente dando órdenes erradas a nuestras glándulas internas y el cuerpo resulta engañado. Estas sustancias se conocen como disruptores endocrinos, hay muchos y pueden impactar en las etapas de desarrollo de los más jóvenes o pueden alterar tu tiroides, ovarios o testículos (metoxicinamato de etilhexilo), con el consiguiente impacto en el control del peso corporal.

También pueden encontrarse estimulantes de las alergias (methylisothiazolinone MIT) también involucrado en alteraciones del crecimiento neuronal, o tóxicos para el hígado como fenoxietanol. Incluso las grandes marcas están en la mira, señala el UFC.

Los consumidores ni siquiera pueden confiar en la palabra “hipoalergénico” anota la UFC. Pues se encuentran alérgenos como el MIT, en las leches limpiadoras faciales o en productos para la higiene íntima femenina.

Las toallitas húmedas para bebés bebé marcas Nivea y Pampers contienen fenoxietanol, a pesar de las recomendaciones de las agencias especializadas sobre evitar estos conservantes en productos para la limpieza de las nalgas bebé y reducir el nivel máximo de 0,4% para los niños menores de 3 años.

De manera que, como encabezamos el artículo, hay que estar pendiente de las etiquetas no sólo de los alimentos sino, también, de los productos que se aplican a la piel pues éstos se pueden absorber hasta en un 35 o más por ciento, depositando en el interior del organismo cosas que no querríamos tener dentro o en el cuerpo de los más pequeñitos.

Champú, toallitas, lociones, cientos de productos utilizados a diario por los padres para sus bebés contienen sustancias potencialmente perjudiciales, según la ONG Women in Europe for a Common Future. Los resultados son aún más preocupantes pues la asociación ha identificado ingredientes de “alto riesgo” en un 90% de los casos.

La clasificación de las sustancias peligrosas en categorías no es oficial. Fue desarrollado por WECF basado en la literatura científica y las evaluaciones de las autoridades sanitarias según lo  detectado en 299 de los 341 productos analizados.

El methylisothiazolinone y la methylchloroisothiazolinone
Dos promotores de alergias: ellos se encontraron en 19 productos de los evaluados, incluyendo siete toallitas. Las dos sustancias son conservantes para prevenir el crecimiento de hongos y de bacterias, especialmente en los cosméticos. Hoy en día, hay un tope de concentración en el 0,01% para Methylisothiazolinona (MI) y 0,0015% cuando se mezcla con methylchloroisothiazolinona (MI / MCI), pero este límite no garantiza la inocuidad de los productos.

Fenoxietanol
Conservante utilizado en particular “en cosméticos tales como cremas para la cara y el cuerpo o protectores solares”, dice el estudio. En junio de 2012, la ANSM lo ubicó como sospechoso de toxicidad reproductiva (disruptor endocrino), recomendando al mismo tiempo para limitar la concentración máxima de 1%, pero a 0,4% para los niños menores de 3 años. Se detectó en 54 productos de los cuales 26 son toallitas.

Perfumes
Incluso los productos que se supone que no contienen ninguna fragancia “generalmente contienen un agua floral que también les confiere olor”, dice el estudio. WECF asegura que los principales riesgos se relacionan con casos de alergias, que cubrirían el 1-3% de la población, lo cual no parece grave pero si se suma a los demás elementos alergénicos del entorno y los alimentos, tenemos un panorama poco alentador. De acuerdo con el Comité Científico de Seguridad de los Consumidores (CCSC) de Europa, 226 productos analizados en el estudio contenían perfume.

Los aceites minerales
Éste es un derivado del petróleo y no olvidemos que la piel absorbe lo que se pone en ella; 30 productos de los analizados lo contenían. Para ser incluidos en los productos cosméticos, los aceites minerales deben ser ultrarrefinados – lo cual no necesariamente se cumple – pues todas sus impurezas, pueden “despertar y activar “ algunos genes de cáncer.

Sulfatos
Fueron encontrados en 50 productos. Los sulfatos están presentes en “muchos detergentes para el hogar, productos de limpieza, detergentes líquidos y champús.” Ellos tienden a ser “agresivos para el cabello” e “irritante para la piel sensible”. El que más frecuentemente podrás encontrar si miras con cuidado la etiqueta es el lauril sulfato de sodio, que tiende a robar las grasas naturales de la piel y esto predispone a mayor sequedad, lo cual facilita el trabajo de los hongos como aquellos que se instalan cuando ves las manchas blanquecinas en las caras de los niños llamadas comúnmente paños.

EDTA (Ácido etilen di amino tetrasódico)
Se usa para que el espeso de los productos perdure y éstos no se vuelvan aguados, se utiliza como tal en muchos jabones y productos espumantes. Son compuestos irritantes para los ojos, lo tienen 87 de los 341 productos probados, incluyendo 30 toallitas.

Los compuestos de nanopartículas
Son polvos extremadamente finos (MBBT, dióxido de titanio, óxido de zinc, etc.) son utilizados como filtro UV, opacificante o colorante. La ANSM desde 2011 recomienda no utilizar protector solar con dióxido de titanio en forma de nanopartículas que también suele usarse en talcos para bebé, pues pueden generar toxicidad por inhalación.

Hay productos como los parabenos (metilparabeno y etilparabeno) y BHT (hidroxitolueno butilado) de las que se han dado alertas pues se absorben por la piel y se comportan como hormonas dentro del organismo, por eso pertenecen a los denominados “disruptores endocrinos”

En cuanto a la BHT, se usa en combinación con otros similares para evitar que las grasas de cosméticos se enrancien, este antioxidante tiene un efecto disruptor endocrino (con efectos sobre el equilibrio hormonal que puede causar defectos de nacimiento y problemas de fertilidad), es cierto que su acción es baja, pero también que, insistimos, se suma a la acción de otros productos presentes en los alimentos y en el ambiente.

El centro de nuestros argumentos es la alimentación y estos casos no son la excepción, los órganos detoxicantes como el hígado, los riñones, pulmones, si cuentan con los nutrientes adecuados pueden librarse con mayor facilidad de algunos de los tóxicos que nos afectan, de manera que el secreto es la buena alimentación que no necesariamente es sinónimo de ser vegetariano.

Dr. Giovanni Zapata Gutiérrez
Especialista Terapias Alternativas
Nutrición Terapéutica


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